Diego no conocía la mar. El padre lo llevó a descubrirla.Ella, la mar estaba mas allá de los altos médanos, esperando. Cuando el niño y el padre, alcanzaron por fin aquellas cumbres de arena, la mar estalló ante sus ojos.Y fué tanta la inmensidad del mar y tanto su fulgor que el niño quedó mudo de tanta hermosura.Y cuando por fin consiguió hablar,temblando, tartamudeando,pidió a su padre:-Ayúdame a mirar...!
E.Galeano